Un espacio para hacer pausa, volver al cuerpo y recuperar tu centro.
Baja el ruido, suelta la prisa y regálate un momento de presencia.
Exhala tensión, pensamientos repetidos y el peso que no necesitas cargar.
Respira con intención y entra al ejercicio cuando estés listo.
Haz una pausa. Inhala presencia. Exhala tensión.